La decisión de Elizabeth Edwards de apoyar la carrera de su esposo, John Edwards, a pesar del cáncer incurable que padece podría propulsar la candidatura del demócrata entre el electorado femenino y restar votos a Hillary Clinton.
ADVERTISEMENT
Los Edwards dejaron boquiabiertos a sus seguidores cuando anunciaron, la semana pasada, que pese al cáncer incurable que padece Elizabeth, el político seguirá adelante en su intento de hacerse con la nominación demócrata para la Casa Blanca.
Aunque algunos le han acusado de cinismo y de utilizar la enfermedad de Elizabeth para arañar votos, otros analistas creen que su decisión atraerá a muchas votantes, en detrimento de la única mujer en la contienda, la ex primera dama Clinton, que además es líder en las encuestas.
Por lo pronto Elizabeth, de 57 años y abogada especialista en bancarrotas, dijo el lunes que se ha visto inundada por una ola de simpatizantes que alaban su decisión, y que, entre otras cosas, ya ha recibido 12.000 correos electrónicos de apoyo.
“La gran mayoría de los votantes concluirá que Edwards hizo lo apropiado al hacerlo público”, señaló el analista demócrata Geoff Garin en la edición digital de “US News & World Report”.
En opinión de Garin, esta sinceridad es lo que la mayoría de los estadounidenses espera de los candidatos.
Edwards anunció el pasado jueves en una rueda de prensa en Chapel Hill, Carolina del Norte, que el cáncer de mama que padece su mujer desde 2004 se ha extendido a los huesos y es incurable y, acto seguido, que pese a todo seguirá adelante con la campaña.
No es la primera vez que la tragedia llama a la puerta de los Edwards.
Su hijo mayor murió en un accidente de automóvil en 1996, cuando tenía 16 años, mientras que Elizabeth, madre de tres hijos, conoció el pronóstico de cáncer de mama en el peor momento, cuando su esposo se encontraba inmerso en su anterior campaña, en 2004.
“Nos hemos enfrentado a este tipo de traumas antes”, dijo Edwards, el tercero en discordia por detrás de la senadora Clinton y de Barack Obama, según las encuestas.
“Cuando esto ocurre tienes una elección, puedes esconderte en un rincón o puedes salir ahí fuera y ser duro”, dijo el ex senador.
Su planteamiento de “ser duro” en sus prioridades ha generado un debate en todo el país.
Un bando cree que ha hecho lo correcto; otro desconfía y piensa que se bajará del barco si la salud de su mujer empeora, algo muy probable, mientras que un tercero cree que debería prestar más atención a sus hijos, dos de ellos de corta edad, y a su esposa.
Sea como fuere, su situación le permite hablar con un tono de honestidad que suele brillar por su ausencia en política, especialmente en asuntos que le tocan de cerca, como su promesa de ofrecer cobertura médica a todos los estadounidenses.
“Una de las razones por las que quiero ser presidente de EEUU es para garantizar que toda mujer y toda persona en el país obtiene lo mismo que tenemos nosotros” en cuanto a cuidado médico, señaló Edwards, en referencia a uno de los asuntos de más calado entre el electorado femenino.
Al margen del impacto político, la decisión de los Edwards previsiblemente tendrá repercusiones en el campo médico.
En su primera aparición pública después de anunciar que su cáncer había retornado, Elizabeth pidió que se incremente la financiación para investigaciones de todo tipo, incluido con células embrionarias, algo a lo que se opone la actual Administración de George W. Bush.
La abogada también se ha erigido en modelo para otras enfermas de cáncer por la determinación y energía con la que ha decidido seguir adelante. Según dijo, actuar de otra forma sería tirar la toalla.
“Se abandonásemos aquello que consideramos nuestro trabajo en esta vida, ¿no me estaría preparando para morir?”, dijo la semana pasada. “Esta no es solamente la causa de John. También es la mía”.
Como señala la columnista Noreen O’Donnell, al escuchar a Elizabeth hablar sobre su cáncer de pecho “no puedes evitar quedar impresionada por su elegancia y buen humor”.
Y es que en el fragor de una campaña electoral es fácil olvidarse de que los candidatos son seres humanos y, como tal, están sujetos a los mismos padecimientos que el resto de los mortales.
0 Responses to “John Edwards, más cerca de electorado femenino gracias a su esposa Elizabeth”